Sincerando impulsivamente por las ganas de largar esa gran masa de energía al mundo, sin importar que la cobardía o las sin-ganas de lastimar exageradamente ganen. Sólo para que ella salga de este cuerpo, se transporte a la nada. Y un gran cierre finaliza con la pelotudes hipócrita del gran retorno, y final feliz, por que ahora sabe lo que es capaz de hacer en compañía de esos colores-luces, y conoce la manera.
Gente que sueña, y que pretende seguir soñando. Es que no necesita un vendedor de mentiras, no necesita un cagón en su vida. Y psicológicamente hablando, lo supo, lo cual no quiere decir que haya perdido el tiempo. En cambio el tiempo la encuentra a ella, con colores-luces mínimas, pero nuevas. La ilusión de la no-mediocridad-normal aparece, y el rechazo a creer también. Pero, ella no es como él, y esa frase es una de las tantas respuestas posibles a la pregunta de felicidad. Gracias a él, gracias a mi.
sábado, 6 de marzo de 2010
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Asumir, de eso se trata
ResponderEliminarque lindo Jenni
ResponderEliminarno sabia q tenias blog
me gusta lo q escribís
Muy bueno,me sorprende de vos! jajaja
ResponderEliminarno imaginaba ese costado tuyo che, es profundo pero tan recurrente!